DEL CANTO DE LOS ROLLER

Porcroller

DEL CANTO DE LOS ROLLER

REVISTA: PÁJAROS  Nº 16 (ESPAÑA).

FECHA: JULIO/AGOSTO 1961.

AUTOR: R.C.

HOLROL, gorjeo profundo.

El Holrol es, sin duda, la más estimada de todas las notas; es, por decirlo así, el rasgo fundamental del canto del Harz. Está clasificada con justeza en la categoría de las notas superiores, y valorado de 1 a 9 puntos según la pureza de la ejecución.

El oído debe apreciar: ororor… ourourourour… ururururur… y aún ereureureur… Las tres primeras ejecuciones son las mejores, la última es una tendencia hacia las peligrosas emisiones nasales debido a la presencia de la vocal E conjugada con  U.

El Holrol puede ser recto o curvado.

Es recto cuando el gorjeo del principio al fin, sigue según la misma nota sin la más pequeña modulación ni el más pequeño cambio de tono.

Es curvado hacia lo alto o lo bajo, cuando empezando en un tono dado, pasa a otro más grave o bien más agudo.

Puede también tener variación en los dos sentidos y el oído percibe entonces como un ruido de olas, un gorjeo que aumenta de tonalidad para descender en seguida y recomenzar de nuevo un cierto número de veces. Es indudablemente una de las más bellas formas de gorjeo profundo que a uno le es posible oír.

Cuando la ejecución es impecable en ororor o en ourourour obtiene fácilmente 7 u 8 puntos.

No somos partidarios de las denominaciones: Holrol ascendente o descendente para designar estos diferentes pasajes de uno a otro tono, pues el enlace íntimo de las sílabas que componen estos Holrols, no deja lugar a ninguna interrupción, por mínima que sea. Somos partidarios, mejor dicho, estamos de acuerdo con la opinión de Mr. Lombeau,  que escribe en ”El Canario”: “En los timbre de (Klingel y otros) en los que la sucesión no es tan rápida y en lo que las sílabas son más o menos separadas las unas de las otras, es posible apreciar una pequeña interrupción al pasar de uno a otro tono; es porque no se habla de desviaciones en estas notas, sino de ascendente o descendente según que el tono cambie de bajo en alto o de alto en bajo”.

Es evidentemente una sutilidad des oído, pero tiene su importancia y muestra que atento observador era el redactor del periódico bruselés.

Existen igualmente otras formas de gorjeos profundos.

El Holrol en “mol” “suave” en el que la consonancia R desaparece casi por completo. Esta nota, extremadamente bonita, se hace de día en día más rara. El gorjeo habitual del Holrol deja lugar aquí a una especie de borboteo muy característico, acompañado de una melodía encantadora.

Cuando la consonante R es reemplazada por una L floja, una K muy suave o todavía por un H, el carácter de gorgoteo es en estos casos nítidamente perceptible. La nota se llama entonces Kollerend-Holrol o, expresado de otra forma: Gorjeo profundo acompañado de gorgoteos.

Es igualmente una bellísima forma de Holrol que se encuentra algo más a menudo que la precedente.

He poseído bastantes pájaros que producían este gorjeo de forma correcta, y el carácter del Holrol resaltaba de forma indiscutible. De todas formas, uno de ellos, presentado en un concurso, nos causó una sorpresa: el juez había creído encontrarle una forma de Holklingel muy profunda. Por ello no pensamos que pueda haber la más pequeña duda sobre este gorjeo particular a menudo intercalado en el Holrol clásico y en el que el ritmo y marcha general recuerdan inmediatamente al gorjeo profundo.

EL KNOR, gorjeo bajo o hueco.

No nos gusta llamar a este rasgo “Gruñido profundo”  tal como se acostumbra a hacerlo en Francia; así, pues, le daremos el nombre de gorjeo bajo o hueco. El de gorjeo cavernoso le sentaría también muy bien, pues el oído percibe un ruido sordo pareciendo salir de una gruta, de una caverna, pero nada se parece menos a un gruñido que este rasgo en el que las formas son tan variadas como melodiosas.

¿Dónde se ha podido oír un gruñido, con esta pureza, esta cadencia, esta riqueza de sonido?

Sea como sea, el Knor, y llamándole así no estaremos en peligro de cometer ningún error, está clasificado en las notas superiores y al igual que para los otros, la puntuación máxima raramente le es adjudicada.

Un buen Knor obtendrá 6 puntos, algunas clasificado como Holrol en 1 a 9 puntos, pero aveces 7.

Ocho o nueve puntos no le serán dados sino excepcionalmente en emisores impecables.

En este rasgo se oye: Korr… Knorr…Knourr…Kour… según los pájaros. En algunos la letra K es reemplazada por una G. El oído percibe entonces: Gorr… Gnorr…, etc.

No hemos hallado ningún autor que haga mención de esta sustitución de consonante. Sin embrago, el hecho es cierto, y pensamos que se trata se una deformación del rasgo inicial. Pero esta ligera adaptación no oscurece en nada la adaptación de este rasgo, y estamos tentados de decir que más bien la avalora sensiblemente al ser la G más dulce al oído que la primitiva K.

Los mejores Knors son aquellos en OU u O como vocales. Aquellos en A o E y también en I son sin valor y defectuosos.

Se llama Holknors a las emisiones muy profundas.

Se les adjudica de 7 a 9 puntos.

Cuando las vocales apenas se aprecian la K o la G suena de una forma como una especie de sacudida y el conjunto disminuye en su valor.

Al contrario, si, sin desaparecer por completo, las consonantes son dominadas por las vocales, la nota es de un bonito efecto e impresiona agradablemente al oído. Su valor aumenta entonces. Tiene tendencia en este caso hacia las notas compuestas y se acerca al shokkelknor, nota muy rara en la actualidad, que no puede ser emitida más que por sujetos poseedores de un holshokkel (berceuse profonde) de un valor de 5 a 7 puntos.

Otra forma, muy agradable igualmente de Knor, es el Kloeknor, revelado por la presencia de una L tan dulce como es posible. Esa variante se encuentra a menudo en la actualidad, desde que advertidos los educadores han incorporado al Kloeek (gorgoteo de agua) esta frase de canto tan agradable.

En fin, existe igualmente una última forma de Korn compuesto: el Kollerknor; pero ha desaparecido por completo al mismo tiempo que el Koller. No lo mencionamos aquí más que por recuerdo y no sin sentirlo.

Los Knor en los que las vocales A,E o bien I están presentes, no deben ser conservados para educarlos, ya que estos defectos no pueden sino acentuarse en la descendencia.

EL HOLKLINGEL, tañido profundo.

El Holklingel que abre el cielo de los Timbres de una nota muy agradable, cuando está emitido en tono profundo, en Ou o en U.

Según los sujetos el oído percibe: LU LU LU LU… HOU HOU HOU HOU… HU HU HU HU… LOU LOU LOU LOU LOU… como se oiría golpeando sobre una campanita de tono grave. La frecuencia de estos sonidos varía entre 300 o 350 por minuto o sea unos 6 por segundo.

Se trata, pues, de una sucesión separados unos de otros por un intervalo tan extremadamente reducido como regular. Al igual que para todos los Timbres esta nota no debe ser prolongada demasiado tiempo, pues sea cual sea su valor intrínseco se convierte rápidamente en monótona y fastidiosa. Por lo menos, si es emitida en tonos diferentes, es entonces más agradable para ser escuchada y puede en este caso, ser sostenida más tiempo sin inconveniente. Se le llama entonces Holklingel ascendente o descendente, según el caso.

Con las vocales O y U, o las dos conjugadas: Ou, la consonante L es la más apreciada y como más metálico el sonido producido más se aprecia. La presencia de las vocales E abierta o E grave, no puede dar motivo más que a notas de tendencia nasal y defectuosas por tanto. La consonante N debe eliminarse sin piedad, pues entonces el carácter nasal está netamente caracterizado y la nota se convierte no tan solo en peligro para la educación, sino también para los pájaros situados alrededor de tal sujeto.

Entre los pájaros más profundos, algunos emiten algunas veces una nota raramente mantenida que ha recibido el nombre de Holklingel

HOLKLINGEROL, gorjeo tañido profundo.

Muy pocos aficionados conocen este giro, y raros son los jueces poseyendo el oído lo suficientemente sutil para discernir, cuando existe.

Está casi siempre intercalado en el Holklingel clásico y no es perceptible más que en el espacio de una fracción de segundo: tres o cuatro pulsaciones, raramente en mayor número y en que se percibe LUR… LUR y el Holklingel  ordinario sigue normalmente sin que en ningún momento la cadencia y tonalidad hayan cambiado. Es simplemente la consonante R, la que ha venido durante un tiempo muy corto a interponerse en la nota fundamental proporcionándole una agradable pero demasiado breve variación.

Oí en Bruselas en 1930 un pájaro dando el Holklingerol de una forma sostenida. Este sujeto excepcional que poseía en aquel entonces un bello canto, fue vendido en quinientos francos a un aficionado Holandés.

La armonía general del Holklingerol tiene mucha analogía con el Holrol, sobre todo si la tonalidad es muy grave. De todas formas, para evitar confusión, es suficiente recordar que entre los timbres (Klingel, Holklingel, Klingerol, Holklingerol) existe siempre un pequeño intervalo en cada sílaba, muy breve, mientras que el Holrol las sílabas están siempre íntimamente enlazadas.

EL KLINGEL, timbre.

El Klingel es emitido casi a la misma cadencia que el Holklingel, quizás un poco más rápidamente, pero sobre un tono muchísimo más alto.

En razón a esta diferencia de diapasón las vocales O y U han desaparecido y son reemplazadas por I precedida de la consonante L: LI, LI, LI, LI…

Los Klingels en que se destaca la presencia de las consonantes H o D son puntuados mucho menos, pues estas letras contribuyen a producir un sonido menos metálico al que es la característica de los timbres y del Klingel particularmente.

Un buen Klingel, emitido sobre un tono, relativamente poco alto, proporciona al canto del canario una nota muy lejos de ser desagradable. Algunas veces con la edad el Klingel se convierte casi siempre en defectuoso y degenera en Klingel agudo (Spitsklingel).

De todas formas, parece menos transmisible por herencia que las otras notas defectuosas a menos que no sea francamente nasal y contenga las consonantes N o S que se intercalan entre D e I, produciendo un giro peligroso: DNI, DNI, DSI…., etc.

El Klingel se combina agradablemente con el GLUK para formar el Klingelgluk o Glouk-timbre.

Acompañado de una R, toma el nombre de Klingelrol: rulo timbrado.

Estos dos giros serán estudiados separadamente.

EL KLINGELROL, rulo timbrado.

Este giro no es en suma sino el mismo que el Holklingerol, pero en un tono más alto.

Como el diapasón no es el mismo las vocales O y U son aquí reemplazadas por I o U muy ligera en que la consonancia tiende hacia I. El oído percibe, pues: LRI… LRI… LRI… Ril… Ril… Ril…

Creemos que al clasificar esta nota en lo más bajo de la puntuación (1 a 3 puntos) se han mostrado demasiado severos, pues cuando es posible oírlo de un buen pájaro, bien limpio y metálico, constituye una nota extremadamente agradable .

Estamos convencidos que no somos los únicos en pensar que hubiese sido más lógico clasificarla en las notas medianas; conforme en mostrarse severos en las emisiones defectuosas, pero también dando la recompensa merecida a un giro muy difícil de mantener en la educación conservándole su bella sonoridad Argentina.

EL SHOKKEL, carcajada.

El Shokkel, que es una de las más bellas notas de canto del canario, no puede ser ejecutado sino por ejemplares de alto linaje, descendientes del tronco de Seifert, el maestro que quizás no podrá nunca ser igualado. Ello da por consecuencia que los pájaros que poseen un Shokkel impecable son extremadamente raros.

Muy pocos giros han suscitado tantas polémicas y discusiones como éste, y hasta no hace muchos años algunos de los mismos jueces calificaban de Shokkel aquello que no era sino Holklingel separado, es decir, emitido a ritmo lento.

Tal confusión no se hubiese producido jamás si los jueces interesados, ansiosos de una más seria formación profesional, hubiesen asistido a algunos concursos tal como se practican en Alemania. Se hubiesen dado inmediata cuenta del enorme abismo que separa el Shokkel del Holklingel: el Shokkel más común, de menos valor; el Holklingel más profundo, separado o no, lento o rápido.

Ciertamente, en las dos notas, las vocales son las mismas: O, U y algunas veces OU; pero una W más o menos dulce precede siempre estas letras en el Shokkel y el carácter de timbre es, pues, difícil de descubrir. La cadencia es asimismo más lenta que en el Holklingel, más destacado en este aspecto y, en fin, por encima de todo ello, el Shokkel no puede ser confundido con ninguna otra nota por razón de esa manera que le es tan especial de imitar la risa humana, una risa de hombre emitida con sordina y en forma medida: WO… WO… WO… WU… WU…WU…. WOU… WOU… WOU…

La presencia de la vocal A en esta nota hace que se convierta sin valor trivial e insípida, y se convierte en nasal si se percibe una E, sea normal, grave o aguda.

El Shokkel puede también ser cansado, velado o chocado según la manera como el pájaro produzca esta nota; pero, generalmente, posee menos defectos que las otra partes del canto del canario. En Bélgica, el Shokkel estaba valorado de uno a seis puntos, y de uno a nueve puntos en Holanda, al igual que en Alemania. Para aquel que ha oído alguno de esos virtuosos emitir con arte esta frase, la nota superior parece más juiciosamente escogida.

LAS FLAUTAS, NOTAS DE FLAUTA.

Las flautas son con los Gluk las notas más fáciles de discernir para las personas que empiezan el estudio del canto.

Son emitidas algunas veces al principio del canto, raramente en el curso del mismo, y lo más a menudo al final.

Deben siempre ser limpiamente espaciadas las unas de las otras, bien destacadas, como colocadas con calma con ampliación, sin apresuramiento, pero también sin negligencia. Las más valoradas son aquellas en O y en Ou precedidas de la consonante D; vienen luego aquellas en U que sean satisfactorias.

Luego las en I, E abierta, E cerrada, Eu y A.

La consonante T seguida de O, o de OU, produce también notas de flauta bastante buenas, pero si ella precede a las vocales A, E, I, la nota se convierte entonces en falsa y sin valor.

La consonante no debe ser percibida sino muy débilmente, la vocal adquiere entonces todo su valor resaltando adecuadamente y supervalorando la audición.

Por el contrario, si es la consonante la que domina se dice entonces que la flauta es dura, presionada.

Las notas de flauta emitidas en un tono demasiado elevado son siempre deficientes y castigadas como tales, por ejemplo, aquellas en TI TI TI , TU TU TU , etc.

Por otro lado, la presencia de una N es, como en todas las otras notas, peligrosa para los vecinos, así como para la descendencia. Se percibe entonces: NI NI NI, DNI DNI DNI, DNA DNA DNA, TNI TNI TNI, TNA TNA TNA, etc; notas todas ellas desagradables al oído.

EL GLOUK.

Cuando es emitida correctamente, esta nota es muy bonita y se percibe nítidamente: GLOU GLOU GLOU, KLOU KLOU. GLOK GLOK GLOK.

Es ciertamente el único giro de canto que no es hereditario, pues nosotros hemos, a menudo, comprobado que pájaros jóvenes cuyos padres no poseían esta nota, la repetían muy rápidamente si están colocados cerca de un profesor poseyendo un buen Glouk. De toda formas se observa que los pájaros cuyos ascendientes poseían un buen Glouk desarrollan esta nota e una forma mucho más satisfactoria que los otros que no deben nada a la herencia.

Todos los Glouks no comprendidos entre los indicados no tienen valor o son deficientes, tales como aquellos en KIOU TIOU KIO TIO TCHO TCHOU, etc.

EL GLUKROL, glouk rulado timbrado.

Podemos decir muy poca cosa sobre esta nota, que no es en suma sino un Glouk conteniendo una R bien fácil de discernir: KLROUK KLROUK GLROUK GLROUK KLRUK KLRUK… Las mismas observaciones relativas a los defectos o cualidades del Glouk simple deben serle aplicadas.

EL WATERROL, rulo de agua.

Tal como existía hace solamente una decena de años, esta nota era todavía realmente bella, pero en la actualidad  raros son los pájaros susceptibles de emitirlo con la pureza deseable. La razón de este estado de cosas es también conocida: contribuye a empapar en agua las otras notas, como dicen los educadores; por tal razón la han descuidado por completo.

Cuando por azar vuelve a manifestarse, es contra la voluntad de los canaricultores, pero es muy difícil de destruir en algunos años lo que ha durado tantos siglos, y de tanto en tanto el Rulo de agua hace tímidas reapariciones, pero está tan deformado que incluso es difícil reconocerlo.

Otra bella nota que desaparece, además del ZWIER y el KOLLER.

En esta nota descubrimos muy bonitas cosas, siempre con las vocales de calidad, O, U y OU conjugadas con B, L, R, D, y algunas veces con G y W.

Es muy característica y fácil de retener. Uno piensa al oírla en el agua que en pequeñas cascadas cae sobre las rocas, sobre las grandes piedras grises, antes de ir a morir sobre la arena: BLOURDLOURDLRODLOUBROUDROUL GRODLOUBLIOUDRODLL GROUDRLOULL…

La vocal A lo convierte en menos bello; en cuanto a las siguientes: E natural, E abierta, y E cerrada, así como la I lo convierten francamente en defectuoso.

Puede que nos hayamos equivocado al escribir en tiempo pretérito pues el Rulo de agua existe todavía. Quisiéramos sinceramente equivocarnos, pero creemos que los años próximos verán su totalidad desaparición.

EL KLINGELGLOUK, glouk timbrado.

El Glouk timbrado es una nota compuesta, formada del Klingel y del Glouk, pero es siempre el Glouk el que domina y el Klingel no figura sino ligeramente pronunciado: LUGLOUK LUGLOUK, LIGLOUK LIGLOUK, LUKLOUK, etc.…

Esta nota no es defectuosa sino en la parte dominante; los defectos señalados para el Glouk le son, pues, aplicables.

Hemos analizado tan exactamente como nos ha sido posible las diferentes frases musicales formando el repertorio clásico del canario de Harz.

Es de forma voluntaria que hemos silenciado todo aquello que se aparta de la técnica pura, no indicando sino lo esencial, de aquello que todo educador debe conocer del canto clásico.

Si todos los pájaros fuesen perfectos ejecutantes, si todos emitiesen sus gorjeos en el mismo tono, con las mismas vocales y consonantes, con un mismo ritmo, el estudio sería extremadamente simple. Pero cada uno de ellos posee su forma personalísima de producir un sonido dado, de sostenerlo, de darle color. Algunas veces el diapasón es muy diferente de uno a otro pájaro, la cadencia más o menos rápida, la nota más o menos sostenida y más o menos pura. Tal pájaro se hace oír sin ninguna modulación, mientras que su hermano, más musical dará las diferentes partes de su canto sobre tonos más variados, más coloreados. Además, algunos de entre ellos y en forma más bien numerosa, parecen gozar en amalgamar las notas, en entremezclarlas como si quisieran convertir su análisis más difícil. Tanto el Knor y el Holrol son emitidos al mismo tiempo combinados, pero existe siempre una emisión dominante. Es preciso entonces discernir si es el Knor que está sobrepuesto al Holrol, o éste al Knor. Lo mismo sucede con todas las notas sin ninguna excepción.

Si se nos permite formular un voto, deseamos que los jueces, bien penetrados de su misión de educadores, se decidan a establecer fichas de canto, tan detalladas como sea posible – y no fórmulas algebraicas – mencionando no tan sólo los cantos clásicos, sino también las emisiones que podemos llamar de fantasía y que son algunas de las veces muy agradables al oído. Las tendencias de los pájaros escuchados, su valor bajo el punto de visa de la reproducción, en una palabra, todas aquellas cosas que un juez ejercitado sabe descubrir en los sujetos que examina.

Saldrán ganando todos y los debutantes, especialmente, se sentirán más eficazmente guiados, que lo han sido gasta el momento presente.

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