OQUEDAD Y DICCIÓN

Porcroller

OQUEDAD Y DICCIÓN

Por Alejandro Cuervo

He empezado a criar en 1974. Con larguísimas paradas (uno tiene que priorizar, y las circunstancias de la vida son muchas veces incompatibles con el cuidado de los pajaritos), pero siempre con la afición a cuestas. Mi corto periplo de criador, pero largo de aficionado al roller (no he criado ninguna otra raza de canarios) me ha permitido conocer a muchos criadores de alto nivel y, sobre todo, oír a muchos canarios. Lo macizo de mi oreja (no oído) me ha impedido avanzar en el conocimiento y disfrute del canto, pero no obstante se me han quedado cositas oyendo pájaros (en esos primeros años, de Hermida, Schneider, March, Roig, Gebauer, Medina, Lamilla, Ramos, Martiarena, de Juan, Vega, Alburquerque y tantos otros; después del año 2000, de tantos y tan buenos que hay actualmente, españoles y extranjeros de primerísimo nivel).

Esas audiciones y, sobre todo, los comentarios que las acompañan, me han modelado el gusto hacia un par de cuestiones para mí básicas en el canto harzer: oquedad y dicción, por este orden.

Así, todos los que me conocen se cansan de oírme expresiones como “estéreo”, “viene por autopista”, “triple U”, “tonel de cerveza”, etc., con las que quiero expresar el sonido hueco que me gusta. Lo primero que me asombra (porque, gracias a Dios, no deja de sorprenderme) de un pájaro es ese sonido hueco, profundo, que se acerca desde la lejanía. Como diría Expósito, “ahí viene la Aviación”.

Y lo segundo, que ya es el escalón siguiente, es que ese pájaro lo “diga” perfecto, con sonido fundamental, puro,sin interferencias. Lo que los standards definen como “sin consonantes”.

Y ahí viene lo del título. En muchos de los excelentes canarios huecos que he oído, y diría más, en casi todos los criaderos en los que hay “esa VOZ”, hay AGUA (recordad, en el disco de pizarra que Fernando Juan Vicente tiene en su web, la enorrrme oquedad que tienen pájaros wasser de primeros del siglo XX). Se oye agua de dos formas: a veces, y eso es lo peor, metida en el rulo o en la nota que suena espléndidamente hueca. Otras, aparte. O sea, el pájaro dice perfectamente, por ejemplo, un Hohlknorre y, después, suelta algo parecido a “blobouveep”, cortito, ya sabéis a lo que me refiero. Algunos, más peligrosamente, dicen algo parecido a un klingel de agua, incluso con alguna k: “blibliblikbliklik”

He oído a excelentes criadores decir que es bueno que un pajarito se “deslice” en el agua pero, ironizan, “sin ahogarse”. Escucho también que el exceso de consanguinidad produce pájaros con agua (esto último no me lo creo tanto: la consanguinidad cercana multiplica virtudes y defectos. Si son pájaros de gluck, cruzar mucha familia elevará los glucken del criadero, y si lo son de hohl, lo mismo. Tienen que ser de agua para que se multiplique por cercanía de sangre)..

¿Quíere decir todo esto que los pájaros huecos tienen agua o, extrapolando, que un órgano fonador proveniente de línea wasser es más capaz que otro de línea hueca para conseguir EL SONIDO Harz?

A ese respecto, pasa de todo: pájaros que empiezan con agua y, al ser adultos, la pierden, conservando la oquedad. Otros que tienen una dicción imperfecta, contaminada con “bl”, y evolucionan hacia una calidad extrema, sin interferencias. Pero, SIEMPRE, en la familia hay agüita…

Llegara el verano y, según creencias extendidas, los pollos del año empiezan a hacer sus pinitos de canto cada vez más seriamente, quieren aprender, copian con más facilidad y es un buen momento para irles examinando y viendo sus aptitudes.

Sobre todo por el sonido, por la voz, uno puede ya vislumbrar lo que pueden dar de sí los machitos…aunque posteriormente cambien, para bien (pocas veces) o para mal.

Ya desde el año pasado, seleccionando reproductores, haciendo parejas, preparando jaulas, llevando la cría para adelante, con el trabajo que eso supone…Superando pollitos muertos, enfermos, aguantando la muda, con la aspiradora todo el día, viendo impotente el picaje, limpiando voladeras…

Y ahí está, ese fenómeno. Ya te gustó desde que saltó del nido. Grande, con alguna manchita que le da gracia, buen color, buena pluma, gran pecho. Un fenotipo excelente. Sano, fuerte, el “gallo” de la voladera. Macho claramente desde que tenía un mes. Hijo de campeones. Con un par de hermanas hermosas (“si sale bueno, esas hermanas son oro puro…”, pensabas). Y ahí lo tienes, en el palo de arriba, mandando. Mientras limpias, lo miras y…empieza a cantar. Te tensas, las orejas casi se te mueven para escucharle bien: y ¡zas! ahí que te suelta un agudo bastante estridente. Es un canto inmaduro, te dices, tragándote la desilusión. A ver como lo hace otro día, piensas creyendo que cambiará a mejor.

Pero sabes lo que tendrías que hacer: sacarle de la voladera ya, para que los demás no le copien lo malo. Ponerle en otra estancia, con las hembras, y esperar el incierto milagro de que vaya para bien. E ilusionarte con que otro machito, otro día, cante, y te enamore…

Como en los deportes de humanos, el que cada vez se consigan mejores resultados (como vemos, no se paran de mejorar los records) dependen, sobremanera, de la mejora de las técnicas de entrenamiento. Por supuesto que influyen otros factores, como la alimentación, la calidad de vida,… En los pájaros, es fundamental la selección genética. Pero el entrenamiento debería ser más estudiado, porque también puede aportar mucho en la mejora de las estirpes. Y por ahí deberíamos también evolucionar.

En canaricultura se ha mejorado muchísimo en la alimentación, farmacología, higiene, selección. Pero en el tema del entrenamiento de los pájaros de canto, al menos según mi impresión, estamos todavía con muchos “tics” que ya veía en 1974, cuando empecé. Defino algunos: Penumbra, alimentación basada en nabina, permanencia en jaula de concurso durante tres, cuatro meses, permanencia en cajoneras de transporte, escucha del equipillo una vez al día durante diez minutos, …

Observo, por otra parte, que criadores que obtienen excelentes resultados han “evolucionado” positivamente sin observar ciertos dogmas de fe. Y cito argumentos que he oído y leído:

-La penumbra no consigue otra cosa que disimular al pájaro malo. Los agudos disminuyen en su emisión, pero siguen “ahí”: y se heredan, obligando al criador a tener de nuevo en penumbra a los descendientes. Por otra parte, es incierto que un pájaro no cante en la cabina si no está previamente a oscuras. Sí puede ayudar en el caso de pájaros poco cantores. Pero esa cualidad también se hereda. La luz ayuda a que el canario diga lo que tiene dentro, a que evolucione en salud.

-La nabina es oleaginosa: engorda. Y la grasa rodea a los sacos aéreos, y actúa de sordina (como en las trompetas): Hace el sonido artificialmente grave: Otra vez ayudamos al pájaro malo. Y evita el “retumbe”. Los sacos aéreos no amplifican el sonido y la oquedad se resiente.

-Los pájaros, como los escolares, necesitan expansionarse. Necesitan recreo. Yo creo que la permanencia en jaulita de concurso debe alternarse con días de permanencia en jaulón, bañándose, tomando el sol directo, comiendo verdura, “estirando las alas”. De paso, limpiaremos las jaulitas sin inquilino y obtendremos mayor higiene. Aquí cada uno podrá observar cuánto tiempo deben estar de recreo sus pupilos: Horas, días, alguna semana completa…

-Las cajoneras: Para mí gusto, son elementos de transporte. Y como tal debemos usarlos. No creo que el aprendizaje pase por estar SIEMPRE en las cajoneras. Sí deben acostumbrarse a ellas, meterlos de vez en cuando, incluso darles un paseíto en el coche. Pero la forma de las mismas, casi del tamaño de las jaulitas, provoca que el pájaro, cuando canta, reciba el eco de su propia voz, y además con disonancias. Lo cual hace que baje el volumen de emisión, evite los agudos si los tiene, etc. Otra vez favoreciendo al pájaro malo. Yo creo que deben estar en estanterías amplias, que sobre espacio para evitar ecos, y con suficiente luz. Yo me he hecho una “al revés”, es decir, las jaulas están una encima de otra, de cuatro en cuatro, y las separaciones de madera son verticales. Por supuesto, “sobra aire” entre jaula y estante, tanto por los lados como por el fondo. El pajarito se oye sin muchas reverberaciones y escucha a los de su equipo.

Sobre el autor

croller administrator

Deja un comentario