¿QUÉ ES UN CRIADOR NACIONAL?

Porcroller

¿QUÉ ES UN CRIADOR NACIONAL?

Por José Exposito

Posiblemente hay varias respuestas a esta pregunta, incluso una distinta según a quien se le formule. Cuentan que en cierta ocasión se acercó un sabio a tres canteros que estaban labrando cada uno su piedra, mediando cierta distancia entre ellos, y les formuló la misma pregunta: ¿qué estás haciendo?. El primero le contestó: ya lo ve, estoy labrando una piedra. La respuesta del segundo fue: estoy haciendo un muro. El tercero, interrumpiendo por unos instantes su labor, le miró fijamente y le dijo con toda naturalidad: estoy construyendo una catedral.

Lejos de extrañarse, el sabio, entendió perfectamente las diversas respuestas; pues la distinta experiencia, el grado de implicación, la capacidad personal, el tener o no un proyecto de futuro, el mayor o menor conocimiento del tema que permite a su vez disponer de una mejor o peor perspectiva, e incluso la edad del encuestado, influirán de forma importante en los matices de la respuesta.

Por supuesto que todas formas de entender una afición son respetables; pero analizando el tema un poco a fondo, el concepto de Criador Nacional debe significar bastante más que tener un número de anilla personal; parece que se da por pasada una etapa en la que se reproducen aves simplemente para observar su comportamiento. También parece que estamos hablando de una persona con unos conocimientos mínimos de la variedad que cultiva, en nuestro caso del canto Roller. Incluso se espera de esta persona que tenga unos conocimientos básicos de genética aplicada.

Como en todos los oficios, cada uno de nosotros está en un tramo distinto de conocimientos y todos necesitamos que nos ayuden y podemos ayudar a los demás. Y probablemente ésta sea la faceta más importante de un Criador Nacional con mayúsculas.

Bajo mi punto de vista, uno de los objetivos básicos de un C.N. es intentar conservar la pureza de la variedad, ya los cruces entre estirpes son en general nefastos, ¿qué podemos esperar del cruce con canarios de color, postura o de otra variedad de canto?.

Educar a los noveles con maestros, manteniéndolos en permanente penumbra, obligándolos a que repitan una canción, por muy buena que sea ésta, es negar la posibilidad de progreso. Puede dar buenos resultados al principio; pero a medio y largo plazo hay mil ejemplos de fracaso.

Por tanto un C.N. debe intentar que sus canarios emitan el canto genético que posean, alejándolos de la influencia de los adultos y utilizar como reproductores canarios adultos que han mantenido su canto, de esta forma mantendremos en el tiempo las características que permiten la emisión de un  canto valioso.

Un C.N. debe tener algo definido, es decir, una estirpe propia que intentará conservar y mejorar a lo largo de los años, cuando se dice propia no se dice exclusiva; de hecho se da y es muy positivo que varios criadores trabajen la misma estirpe. El continuo cruce entre ejemplares extraños genéticamente, estamos hartos de ver que no conduce a nada. Es cierto que a veces se consigue un buen canario; pero nos vale, si tenemos una mínima inquietud de futuro.

Un C.N. no debe tener fobias, es frecuente ver cómo se eliminan ejemplares de los criaderos por emitir unos Glucken, que pueden ser incluso malos, y, si se me apura, nefastos; pero con esa decisión nos privamos de un ejemplar de voz magnífica que seguramente heredó de sus antepasados y transmitiría a su prole. Hay que saber trabajar con ellos, consiste simplemente en tenerlos alejados de los noveles en la etapa crítica, del 15 de agosto en adelante. Hay muchos ejemplares y en distintos criaderos, que demuestran que la partitura no se hereda, casi nunca, y sí la voz. Quiero decir, que de un canario que cante Glucken no nacen necesariamente cantores de Glucken; pero siempre las grandes voces proceden de grandes voces y para cantar, la voz, como es obvio, es lo fundamental. Distinto es que tengamos un ejemplar mixtificado, que mezcle las notas, este sí que debemos eliminarlo sin contemplaciones.

Una labor fundamental de un C.N., es la difusión de la variedad que cultiva, esta difusión abarca al menos dos aspectos: uno, compartir sus conocimientos sin reservarse nada de lo que sabe o de lo que sospecha que es válido para su aplicación práctica.; otro, compartir por donación o venta sus ejemplares y cuando digo ejemplares, me refiero a los de alto valor genético. Proporcionando las parejas adecuadas, orientando al receptor de las características mejor conocidas por él como criador, apoyándole en años sucesivos con otros ejemplares que le permitan mantener la estirpe, sin necesidad de caer en consanguinidad excesiva, ni tener que recurrir a canarios ajenos, que posiblemente no fuesen los más adecuados.

Acudir con sus mejores ejemplares a los concursos, para que los criadores, noveles, puedan conocer las posibilidades que nuestro gran cantor posee y que cuando uno empieza, ni siquiera sospecha lo que son capaces de emitir estos diminutos artistas. Lo ideal sería abrir su criadero a todo aficionado de buena fe y proporcionarle toda la ayuda posible.

Llegado a este punto, quizás uno se pregunte, ¿existe ese Criador Nacional?. Claro que existe, personalmente puedo dar fe que desde el año 1992 he visitado todos los años un criadero donde se nos ponía encima de la mesa todos los ejemplares del año y algunos lotes de adultos, donde he escuchado canarios que si los describiera, se me tacharía de exagerado, donde la dicción era perfecta, la musicalidad la divisa, los rulos insospechados, notas medias perfectas. Todo esto en un altísimo porcentaje de ejemplares de las tres líneas del criador. Pero, con ser eso mucho, no paraba ahí, la realidad es que cada año salíamos de su casa con una o varias parejas y, por supuesto, con las fotocopias de las hojas de cría hasta la cuarta generación, que muchos coleccionamos sabedores de su valor. Estoy hablando de doce años, uno tras otro; pero hay criadores que han tenido la suerte de disfrutar de su trato muchos más años. Este criador ha abierto su casa a muchos aficionados; ha regalado, año tras año, su producción; preocupándose de cada uno de nosotros de forma individual, nos ha orientado en la cría, en la apreciación del canto, en la alimentación, etc. Todo a cambio de nada; bueno a veces a cambio de ingratitud.

Por mi parte, sólo puedo decir que si algún buen canario he tenido, tengo o tenga en el futuro se lo debo a ese criador, a D. Francisco Alarcón Sánchez, él sí que ha tenido una idea amplia, un concepto generoso de la afición, ha conservado durante muchos años una estirpe, llevándola a un grado de perfección altísimo y la ha distribuido entre muchos de nosotros. Por todo lo anterior, gracias, MAESTRO, muchas gracias.

Voy a seguir labrando mi piedra.

Sobre el autor

croller administrator

Deja un comentario